Cómo limpiar barandillas de acero inoxidable sin dañarlas

Cómo limpiar barandillas de acero inoxidable sin dañarlas

Hoy te contamos cómo limpiar barandillas de acero inoxidable sin dañarlas, con productos sencillos que seguro tienes en casa.

Porque no hace falta complicarse: con los pasos adecuados, podrás recuperar el brillo original de tu barandilla sin gastar de más ni correr el riesgo de estropearla.

 

Si tu barandilla no tiene corrosión: agua y jabón bastan

Si la barandilla está en buen estado, sin manchas de óxido ni envejecimiento, no necesitas productos especiales.
Solo sigue estos pasos:

  1. Mezcla agua tibia con jabón neutro.
  2. Limpia con un paño de microfibra o una esponja blanda.
  3. Enjuaga con agua limpia y seca bien para evitar marcas.

Consejo: limpia siempre en la dirección del pulido del acero. Así evitarás rayas y conservarás el acabado original.

Si tu barandilla ya se ve envejecida o con óxido

Cuando el acero ha perdido su brillo o empieza a mostrar signos de oxidación, también hay solución.
Y lo mejor: no necesitas productos industriales. Vamos a enseñarte cómo limpiarla con lo que tienes en casa.

🪄 Opción 1: “Algodón Mágico Aladdin”, el clásico de las abuelas

Sí, ese mismo pulimento metálico que tenían todas las abuelas en casa sigue funcionando de maravilla.
Solo tienes que:

  1. Aplicar una pequeña cantidad sobre un paño limpio.
  2. Frotar la barandilla como si estuvieras puliendo la vitrocerámica.
  3. Secar y repasar con otro paño seco hasta que el brillo vuelva a aparecer.
🔥 Opción 2: pulimento de vitrocerámica

Si no tienes Aladdin, puedes usar el pulimento de la vitrocerámica.
Funciona de forma similar y deja un acabado brillante sin dañar la superficie.

Consejo: utiliza movimientos suaves y constantes; no hace falta apretar. El brillo aparecerá poco a poco.

Si el óxido es muy profundo

En casos más complicados, donde el óxido se ha incrustado, hay un truco que puede ayudarte:
puedes usar líquido desatascador de inodoros, pero con mucha precaución.

  1. Aplica una pequeña cantidad sobre el área afectada.
  2. Deja actuar unos segundos.
  3. Frota suavemente y enjuaga muy bien con abundante agua.

Importante: los desatascadores contienen químicos fuertes que pueden dañar el acero si se dejan actuar demasiado tiempo. Asegúrate de eliminar por completo los restos del producto después.

 

En resumen

  • Si están en buen estado: agua y jabón neutro.
  • Si se ven envejecidas: pulimento tipo Aladdin o de vitrocerámica.
  • Si hay óxido profundo: usa desatascador y aclara bien.

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