¿Sabías que un imán puede revelar la calidad de tus cubiertos?
Puede parecer un simple experimento, pero en realidad es una forma rápida y curiosa de descubrir de qué tipo de acero inoxidable están hechos.
Cuando hablamos de cubertería, podemos clasificar el acero inoxidable en dos grandes tipos: austenítico y ferrítico. Y la diferencia entre ellos no es solo técnica: también influye en la resistencia, durabilidad y calidad de tus cubiertos.
Si tu cubierto NO se imanta es acero inoxidable austenítico
Es el más resistente a la corrosión y, por tanto, el que mejor soporta el paso del tiempo.
Además, no es magnético, así que si tu imán no se pega al cubierto, es muy probable que sea de acero austenítico, una señal de buena calidad.
Si tu cubierto SÍ se imanta es acero inoxidable ferrítico
Por otro lado, el acero ferrítico es más económico y suele ofrecer menor resistencia a la corrosión.
Este tipo de acero sí se imanta, por lo que si el imán se adhiere fácilmente, tus cubiertos probablemente pertenezcan a esta categoría.
Un detalle importante sobre los cuchillos
En los cuchillos, la cosa cambia un poco. Algunos modelos de gran calidad pueden imantarse porque están fabricados con aceros que necesitan ser más duros para mantener el filo, incluso si son ferríticos.
Así que, si el imán se pega a tu cuchillo, no te alarmes: no siempre significa que su acero sea de baja calidad.
¿Te animas a probarlo en casa?
Acerca un imán a tus cubiertos y descubre de qué acero están hechos. Quizás te sorprendas con el resultado
