Hoy te contamos cómo limpiar barandillas de acero inoxidable sin dañarlas, con productos sencillos que seguro tienes en casa.
Porque no hace falta complicarse: con los pasos adecuados, podrás recuperar el brillo original de tu barandilla sin gastar de más ni correr el riesgo de estropearla.
Si tu barandilla no tiene corrosión: agua y jabón bastan
Si la barandilla está en buen estado, sin manchas de óxido ni envejecimiento, no necesitas productos especiales.
Solo sigue estos pasos:
- Mezcla agua tibia con jabón neutro.
- Limpia con un paño de microfibra o una esponja blanda.
- Enjuaga con agua limpia y seca bien para evitar marcas.
Consejo: limpia siempre en la dirección del pulido del acero. Así evitarás rayas y conservarás el acabado original.
Si tu barandilla ya se ve envejecida o con óxido
Cuando el acero ha perdido su brillo o empieza a mostrar signos de oxidación, también hay solución.
Y lo mejor: no necesitas productos industriales. Vamos a enseñarte cómo limpiarla con lo que tienes en casa.
🪄 Opción 1: “Algodón Mágico Aladdin”, el clásico de las abuelas
Sí, ese mismo pulimento metálico que tenían todas las abuelas en casa sigue funcionando de maravilla.
Solo tienes que:
- Aplicar una pequeña cantidad sobre un paño limpio.
- Frotar la barandilla como si estuvieras puliendo la vitrocerámica.
- Secar y repasar con otro paño seco hasta que el brillo vuelva a aparecer.
🔥 Opción 2: pulimento de vitrocerámica
Si no tienes Aladdin, puedes usar el pulimento de la vitrocerámica.
Funciona de forma similar y deja un acabado brillante sin dañar la superficie.
Consejo: utiliza movimientos suaves y constantes; no hace falta apretar. El brillo aparecerá poco a poco.
Si el óxido es muy profundo
En casos más complicados, donde el óxido se ha incrustado, hay un truco que puede ayudarte:
puedes usar líquido desatascador de inodoros, pero con mucha precaución.
- Aplica una pequeña cantidad sobre el área afectada.
- Deja actuar unos segundos.
- Frota suavemente y enjuaga muy bien con abundante agua.
Importante: los desatascadores contienen químicos fuertes que pueden dañar el acero si se dejan actuar demasiado tiempo. Asegúrate de eliminar por completo los restos del producto después.
En resumen
- Si están en buen estado: agua y jabón neutro.
- Si se ven envejecidas: pulimento tipo Aladdin o de vitrocerámica.
- Si hay óxido profundo: usa desatascador y aclara bien.
¿Vives en Asturias?
En Janel Cuesta diseñamos y fabricamos barandillas y soluciones metálicas a medida.
Si necesitas una barandilla nueva o reparar la actual, mándanos un mensaje al 985 300 398
Te asesoramos gratis y sin compromiso.
